Casi un siglo lleva esta familia a través de sus tres generaciones fabricando tejas, baldosas y ladrillos de forma totalmente artesanal, respetando la filosofía y la idiosincrasia inicial, respetando el proceso de producción, el medio ambiente y teniendo como dos máximos objetivos la calidad del producto y la satisfacción del cliente.

En 1.989 se crea la empresa tal y como se conoce ahora, con un gran esfuerzo y siguiendo una línea de crecimiento ascendente, en el año 2.000 se amplían las instalaciones con nuevos secaderos que dan cabida a un extenso abanico de formatos y nuevos hornos que acortan de manera considerable los plazos de entrega de sus productos.