Arcilla, agua y fuego

Estos son los tres elementos, junto a la mano del hombre, utilizados para la elaboración de nuestros productos.

Una vez conseguido el punto óptimo del barro, este es extendido, retirado y lavado dentro de los diferentes moldes existentes. A los pocos días, estando el barro un poco más duro, se vuelve a lavar su cara, previo sentamiento de la pieza, y se deja secar al aire libre bajo unas circunstancias muy específicas. Una vez seca, se liman los cantos y se introduce en el horno. Cocidas las piezas, se clasifican una por una para su palatización, retirando las defectuosas.

El resultado final de nuestro producto puede verse enriquecido con un  tratamiento posterior recomendado por esta empresa, realzando los diferentes tonos de la arcilla y aislándolo de posibles e indeseables manchas. Este tratamiento es opcional y únicamente para interiores.

Por este proceso totalmente artesanal y manual así como la calidad contrastada de sus productos, esta empresa es la única de su rama que ha sido incluida en el Registro de Empresas Artesanas de la Región de Murcia con el número EA-0008.00.